El día 18 de marzo los alumnos de 1º ESO visitamos Itálica.  Al llegar fuimos recibidos por la arqueóloga que organizaba la visita quien dividió al grupo en dos equipos, rojo y azul, para iniciar el recorrido.

Empezaron haciendo una introducción sobre Itálica, la primera ciudad romana de Hispania, fundada por Publio Cornelio Escipión el Africano, donde nacieron dos grandes emperadores, Trajano y Adriano. Tras la presentación, una arqueóloga nos llevó al anfiteatro de Itálica, allí nos explicó cómo luchaban los gladiadores, de dónde salían las fieras, y la entrada de los luchadores, la mayoría de las veces con  formas de tigre o león. Nos explicaron que las luchas se realizaban cuando un emperador conquistaba otra cuidad. En el interior del anfiteatro, pudimos ver los maravillosos pasillos y habitaciones que había bajo las gradas.

En una de las habitaciones nos contaron cómo se preparaban los anfiteatros para las luchas, nos llamó la atención cómo utilizaban palomas perfumadas para que revolotearan dejando su olor.

Después los monitores nos llevaron a una zona de recreo para hacer actividades, nos dejaron espadas, tridentes, armaduras y cascos para recrear las luchas de gladiadores mientras nos explicaban la función de cada uno de los instrumento.  Nos contaron que había diferentes tipos de gladiadores: tracio, mirmillos, sector y reciario, las estrategias y disposición de las luchas.

Terminada la actividad paseamos por la Nova Urbs con un arqueólogo que nos explicó las domus y los mosaicos que decoraban los suelos.

Tanto ricos y pobres tenían esclavos, los esclavos podían comprar su libertad o si se portaba bien darle la libertad. Pero si el dueño de la casa era bueno, los esclavos preferían seguir con sus señores para no tener que buscar casa y trabajo.

Al lado de un domus había una taberna, ahora sería como un “bar”, explicaron que eran necesarios porque los pisos de los pobres, que se llaman Ínsula, estaban hechos de madera y se quemaban frecuentemente, así que las mujeres o debían ir a la planta baja para cocinar allí, o ir al “bar”, donde podían consumir un menú de un plato con la comida y un vaso de agua, si se daba más dinero podían dar una copa de vino. En los “bares” no se podían pedir otra cosa como hoy en día que se puede elegir, antes en Itálica todo tenían que comer lo mismo.

Impactante nos parecieron el gran alcantarillado, las termas y una piscina donde había un mosaico de tritón y las letrinas con un mini mosaico.

Tras un tiempo de descanso para el desayuno, realizamos la última actividad las dos clases juntas, allí los monitores nos disfrazaron como romanos, infantes, mujeres y hombres de distintas categorías sociales. Al final nos dieron una medalla de recuerdo.

Blanca Pérez y Luna Gao

1º ESO A